AGRADECIMIENTOS

Quiero agradecer en primer lugar a los nómadas, Lucas Mercado, Ana María Almada, Anibal Buede, Vanina Rodriguez, Vanessa Colareta, Lorenzo Rodríguez, Juan Soler, Natalia Saffe, Sebastián Patané, Victoria Hammar, Dito Leiva, Hernán Bula, Nicolás Balangero, Andrea Fernández, Ina Estévez y Lorena Carbajal. A estas dieciséis personas con las que he compartido y comparto alguna parte de mi vida y que accedieron a trabajar conmigo a pesar de las distancias geográficas y la constante mediación técnica: gracias por creer, confiar y dar. Deseaba trabajar con ustedes y me lo han hecho posible, por eso este trabajo es para ustedes, porque ustedes son este trabajo. Mil gracias a Matías Bravo, que dedicó tiempo, conocimientos, entusiasmo y paciencia hasta el último minuto para que este sitio web estuviera en funcionamiento.

Agradezco de corazón a Salomé Cuesta, por la paciencia y la contención con que me ha abrigado durante todo el proceso, por lo enriquecedor y estimulante que ha sido conocerla y trabajar con ella, y por la confianza y la amistad que me brindó. Agradezco también a los amigos que he hecho en este tiempo de pseudo-nomadismo en tierras extranjeras: gracias por acompañarme en el camino. Agradezco también a aquellos amigos que hoy tengo lejos, pero que están cerca, y que me expresan un afecto sin fronteras y sin tiempo. Agradezco infinitamente a mi familia querida: a mis padres por su confianza y amor inagotables, a mis hermanos por ser amigos, camaradas y maestros. A mi nona por darme la sabiduría más dulce y profunda que alguien me haya dado. A mi abuelo, que yo sé que me acompaña. A mis tíos, que me mostraron caminos que no sabía que iba a elegir.

Agradezco también a la Fundación Carolina, al Ministerio de Educación de la Nación Argentina, y a la Universidad Nacional de San Juan, cuyo respaldo me permitió llegar hasta aquí.